sexta-feira, 14 de dezembro de 2018   inicía sessão ou registrar-te
 
Protestante Digital
 

 
 
SIGA-NOS EN
  • Twitter
  • Facebook
 

Newsletter
Newsletter, recebe todas as notícias em tua bandeja de entrada
 
 
 
 

ENCUESTA
Encuesta cerrada. Número de votos: 0
VER MÁS ENCUESTAS
 



 

Esmirna

A segunda das 7 igrejas do primeiro capítulo do Apocalipse
REFORMA 2 11 DE SETEMBRO DE 2011

Chegamos aEsmirna.Uma cidade com porto de grande importância. Seu valor corresponde com sua dependência do poder. Isto é muito comum, os “valores” dependen dos poderes. [Em Espanha hoje o “valor”, inclusive “sagrado”, da Constituição se demonstrou que na linguagem política não é mais que o que estipula o Mercado (Mercadores) de “valores”.] Neste caso, de sua apropriação dos valores de serviço a Roma. Como passa na atualidade, nesse momento se considerava um fator principal no progresso e bem estar da cidade o ser uma peça mais na engrenagem do poder. Para eles se havia conseguido inclusive a presença de santuários em honra do Império, com sua carga de homenagem publica ao imperador. A politica, a economia e a religião, a seu serviço. Sempre igual. Os cristãos de Esmirna iam por outro caminho. Viviam sua fé na cidade, porém com fundamentos diferentes. Sua ética chocava com a de seu redor.

A consequência de sua fé viva é que viviam em tribulação, estavam “rodeados”, assediados, sem espaços para compartilhar com seus vizinhos. Para sair da situação tinham que caminhar pelo tributo imperial, pelo testemunho publico de aceitação da ordem estabelecida. Tinham que fazer e declarar política e religiosamente “correto”. Porém essa igreja local era fiel. Sabiam que seu Senhor não podia dividir senhorio com Cibeles ou outros deuses. Sua aceitação como bons cidadãos requeria que não fossem fiéis seguidores do Messías ressuscitado. Não o buscaram, não eram briguentos, não eram fanáticos, massua fé se via, se reconhecia pela cidade como um problema.

El resultado para estos cristianos esmirniotas fue la pobreza. Se les privó de los frutos que venían del orden imperial, de los dioses con sus sacerdotes castrados, de la política como expresión de la presencia de la fuerza de la naturaleza que, dirigida por los mediadores (los siervos del orden establecido: sacerdotes, jueces, militares, comerciantes, etc.) les podía solucionar la “vida”. La Madre “naturaleza”, la Madre “religión”, la Madre “Estado”, le prometía cuidados y mimos sin tribulaciones: esta Madre los arrebataría de la tribulación. Ella, con sus sacerdotes castrados, sería la fecunda fuente de todo bien. Es verdad que tendría, ella, que sufrir un poco; pero ¿qué no hará una Madre por sus hijos? De su propio poder morirá y resucitará. Así son las expresiones religiosas y políticas de ese sistema, de ese orden. Solo se pide una cosa: que postrado me adores. Así es su fiesta, al Día de la Sangre (24 marzo) le sigue el Festival del Gozo (Hilaria, 25 de marzo). [Cuando el “testimonio” cristiano, en lo que se “unen” todas las iglesias ante la sociedad, es precisamente la pervivencia del paganismo propio de Semana Santa y de Navidad, mal asunto.] La muerte de un momento será vencida por el poder del hombre en todo un festival de alegría. Pero tienes que conservar el orden. Serás feliz aceptando el poder que se expresa en ese modelo religioso y político. Y los cristianos de Esmirna no adoraron. Declararon que el único que estuvo muerto y vive es su Señor, el Mesías resucitado. Declararon que no es la “humanidad” con ayuda de sus dioses [ex machina] la que vence, sino su Señor: verdadero Dios, verdadero hombre.

Fieles hasta la muerte. Su manera de “aparecer”, de ser visibles a la sociedad, era la fidelidad. Así lo requiere su Señor. Aprendamos hoy. No presumieron de “sus” obras, ni de las cosas que hacían, ni del poder que tenían. No buscaron la gloria que viene de los hombres.

Pero tenemos que aprender cómo las cosas se pervierten. El ejemplo de Policarpo puede ser un aviso.Sabemos que la persecución anunciada contra la iglesia, tuvo continuidad en años, y el martirio de este pastor ha quedado como signo de fidelidad cristiana. El problema que presenta su historia no es tanto su fidelidad, evidente, sino qué estaba el cristianismo haciendo ya con esa “fidelidad”. Precisamente se estaba incorporando a la teología y práctica cristianas el fundamento religioso y político de los perseguidores. La fuerza humana como el fundamento del triunfo. La “corona de la vida” no se lograba ahora por la comunión con el Redentor, poniéndonos él en su victoria, sino por la “acción” personal de cada uno, por el mérito personal. Incluso la misma idea de sufrimiento se ha desnaturalizado. A los de Esmirna se les avisa de que sufrirán.En la historia del martirio de Policarpo (mitad del segundo siglo) se dice que Cristo nos “encarga” sufrir. Se ha cambiado la verdad. El testimonio de la Escritura se ha mezclado con la palabra humana. Ya no hace falta rendir homenaje al emperador. Los restos de quien ha sido fiel no rindiéndole homenaje, ahora son objeto de respeto, de veneración, de dulía. Ya empezamos a ver al cristianismo paganizado. Luego veremos a la Iglesia que ahora es perseguida, persiguiendo y quemando a los disidentes, por no rendir homenaje a los nuevos dioses/santos.El culto al emperador se transforma, no desaparece. La Diosa Madre con sus sacerdotes castrados sigue viva.

Pero sabemos que su “vida” es realmente la misma muerte. Sin el Resucitado no hay vida. Y sabemos que la vida en el Resucitado es tribulación, dificultad, adversidades de todo tipo. Quien desee un cristianismo sin molestias, que lo arrebate de la realidad cualquier Diosa Madre y se lo lleve a su cementerio, allí no tendrá problemas. El Mesías resucitado no promete quitarnos las dificultades propias de la existencia humana, sino darnos la fuerza para vivir la fe en medio de ellas.

En Esmirna existe una comunidad judía que es un instrumento importante en el asedio a la iglesia local. Con los judíos, que blasfeman del Camino, comienza la persecución contra los cristianos, como vemos en el Nuevo Testamento. Se pretenden sinagoga, congregación, de Dios, pero lo son de Satanás. Los cristianos esmirniotas no tienen que “sostener” como sea a esa comunidad; su bendición no depende de ello. El Mesías sabe quiénes son judíos de verdad y los que son sus enemigos.

Los que creemos en Cristo como el Salvador, que murió por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación, somos el verdadero “Israel de Dios”.Los judíos “ortodoxos” que solo “creen” en el Antiguo Testamento [¿Cómo se podrá hacer eso?] y rechazan al Cristo, los que siguen clamando “crucifícale”, los que siguen reclamando “no queremos que éste reine sobre nosotros”, son sinagoga de Satanás, según declaración del propio Mesías del Antiguo Testamento.

Quien no tiene a Cristo, el Mesías resucitado, no tiene la vida. Y quien tiene a Cristo, tiene la vida, y muchos problemas, pero también la corona de la victoria final: la segunda muerte no los engulle. Esta segunda muerte es la condenación eterna. Quien no cree ya ha sido condenado. [Mejor que no se den más vueltas a la expresión “segunda muerte”. Las fantasías milenaristas de las fábulas judaicas no edifican.]

La próxima semana, d. v., vamos a Pérgamo.
 

 


0
COMENTÁRIOS

    Se queres comentar ou

 



 
 
ESTÁS EM: - - - Esmirna
 
 
RECOMENDAÇÕES
 

Protestante Digital é um diário online gratuito que se financía por meio da publicidade e patrocinadores. Para apoiar nosso trabalho e poder seguir desenvolvendo esta atividade de uma maneira aberta aos leitores, você pode fazer uma doação mediante PayPal ou fazendo uma transferência bancaria (com o assunto: Doação Protestante Digital).

ES85 21000853530200278394
 
PATROCINADORES
 

 
AEE
PROTESTANTE DIGITAL FORMA PARTE DA: Alianza Evangélica Española
MEMBRO DE: Evangelical European Alliance (EEA) y World Evangelical Alliance (WEA)
 

As opiniões vertidas por nossos colaboradores se realizam a nível pessoal, podendo coincidir ou não com a postura da direção de Protestante Digital.